Puebla.- La segunda semana de enero dejó un saldo alarmante en la ciudad de Puebla: cuatro personas asesinadas en hechos violentos, ocurridos en distintos puntos del área metropolitana, mientras la impunidad sigue siendo la constante.

Uno de los episodios más visibles fue el asalto registrado en Los Fuertes, donde dos mujeres fueron atacadas mientras realizaban un picnic, en una zona que carece de cobertura total de videovigilancia. El hecho, difundido en redes sociales, se convirtió en símbolo de la falta de control y prevención del delito.

A ello se sumó el ataque armado en la taquería “El Asadito”, en Amozoc, donde las detonaciones provocaron pánico y dejaron víctimas mortales, reflejando el creciente riesgo que enfrentan ciudadanos incluso en espacios cotidianos.

Pese a la gravedad de los hechos, no hay personas detenidas, ni información clara sobre los responsables, situación que refuerza la percepción de abandono institucional y la exigencia ciudadana de resultados inmediatos en materia de seguridad pública.