México.- Las declaraciones de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, luego del asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, provocaron controversia en el ámbito político y en redes sociales.

A través de una publicación, Alcalde pidió no hacer “politiquería” con el crimen, señalando que “poco abonan quienes utilizan estos dolorosos hechos para sacar provecho político” y subrayó que lo más importante en este momento es “la búsqueda de la verdad y de la justicia”.

Sin embargo, diversas figuras de la oposición y usuarios en redes sociales interpretaron sus declaraciones como un intento de minimizar la responsabilidad del gobierno federal ante los altos niveles de violencia que enfrenta el país. Algunos señalaron que el llamado a la prudencia podría ser visto como una forma de contener la crítica política en lugar de asumir un compromiso más firme frente a la inseguridad.

Pese a las críticas, Luisa María Alcalde reiteró su confianza en la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y en el Gabinete de Seguridad Nacional para el esclarecimiento de los hechos y la aplicación de justicia en el caso del alcalde de Uruapan.

La polémica en torno a sus declaraciones ha reavivado el debate sobre la violencia contra autoridades locales y la responsabilidad política en materia de seguridad pública, un tema que continúa generando tensiones en el escenario nacional.