• Los habitantes se están movilizando para abrir paso
  • Los transportistas ya reabrieron la y griega

Tras un dia de cierre carretero en la junta auxiliar de Nicolás Bravo, la tensión escaló este jueves cuando pobladores de distintas comunidades de la Sierra Negra advirtieron que están organizándose para bajar y liberar por su cuenta la vialidad.

El bloqueo, instalado sobre el tramo que conecta a la región de Tehuacán con Cañada Morelos y la zona de la Sierra Negra, mantiene varados a transportistas, comerciantes y familias que dependen del paso diario por esa vía. De acuerdo con testimonios recabados en la zona, el cierre ya cumple más de 24 horas y fue colocado por un grupo de habitantes de Nicolás Bravo como medida de presión ante demandas locales.

El impacto económico: abarrotes y fruta varada

Productores y comerciantes de las comunidades de Vicente Guerrero, Acultzingo, Tepazolco, Buenavista, San Antonio Cañada y otras localidades serranas señalaron que el cierre los está “asfixiando”. La carretera es la única ruta rápida para sacar mercancía hacia Tehuacán, principal centro de abasto de la región.

Abarrotes: Tiendas de la Sierra Negra reportan desabasto de productos básicos como maíz, aceite, huevo y azúcar. Los camiones repartidores no han podido subir desde Tehuacán.

Fruta de temporada: Productores de manzana, durazno y aguacate denunciaron que la cosecha de esta semana se está quedando en las huertas. “Si no baja hoy, mañana ya no sirve para venta. Son pérdidas de 8 a 12 mil pesos por familia”, explicó Rogelio Cruz, productor de Buenavista.

“Vivimos al día. Si no vendemos, no comemos. Por eso ya nos organizamos: si mañana no hay paso, bajamos nosotros a quitar el bloqueo”, advirtió una comisión de vecinos que se reunió la tarde de ayer.

Casos críticos: enfermos y una carroza fúnebre sin paso

El malestar creció luego de que se difundiera que el bloqueo no ha dado paso ni a traslados médicos. Familiares de un paciente con insuficiencia renal de la comunidad de Loma Bonita denunciaron que el jueves no les permitieron cruzar hacia el Hospital General de Tehuacán, por lo que tuvieron que rodear por brechas más de 3 horas.

El hecho que más indignación causó ocurrió la tarde del Jueves: una carroza fúnebre que trasladaba el cuerpo de un vecino de la propia junta auxiliar de Azumbilla fue retenida por más de 40 minutos. Los dolientes finalmente lograron pasar tras dialogar con quienes mantenían el cierre, pero el incidente fue calificado como “una falta de respeto y humanidad” por habitantes de toda la región.

Transportistas de Tehuacán presionan por solución

Líderes de líneas de transporte público y de carga de Tehuacán, Tecamachalco y Esperanza señalaron que el cierre ya afecta a más de 300 unidades diarias. La ruta alterna por Azumbilla-Coyomeapan implica hasta 2.5 horas extra y un gasto de combustible que “nadie va a absorber”, indicaron.

“Entendemos las demandas de Nicolás Bravo, pero ya se están violando derechos de terceros. No dejar pasar enfermos ni difuntos es cruzar una línea”, declaró un representante de la Alianza de Transportistas de, quien pidió la intervención inmediata de la Secretaría de Gobernación estatal.

Habitantes de la Sierra Negra reiteraron que su límite es este viernes: “No queremos violencia, pero tampoco podemos seguir perdiendo nuestra fruta y sin poder bajar a surtir. Si no hay acuerdo hoy, mañana reabrimos nosotros”.

La carretera afectada es paso obligado para al menos 18 comunidades serranas y conecta a la región con la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, por lo que un cierre prolongado tendría repercusiones logísticas más allá de Tehuacán.

Se espera que en las próximas horas autoridades estatales fijen una postura. Mientras tanto, la advertencia está hecha: la Sierra Negra “amagó con bajar” y el conflicto por el cierre de Nicolás Bravo entró en un punto crítico.

Sin embargo, el caso de Nicolás Bravo se mantiene como un bloqueo local que, al escalar hacia temas de salud y servicios funerarios, ya generó presión regional para su liberación inmediata.